El fin de las balsas de evaporación: Cómo la economía circular está transformando a las entamadoras

La industria de la aceituna de mesa se enfrenta a un desafío histórico para garantizar su crecimiento. Durante décadas, la gestión de las aguas residuales —especialmente las salmueras pardeadas generadas en los procesos de fermentación— se ha basado en un modelo lineal que culmina en el almacenamiento en gigantescas balsas de evaporación. Sin embargo, la creciente presión medioambiental, la escasez de recursos hídricos y el endurecimiento de normativas como la Directiva Marco del Agua, están forzando al sector a buscar alternativas eficientes y rentables.

El verdadero coste del modelo tradicional

Depender de las balsas de evaporación ha dejado de ser una solución transitoria para convertirse en un riesgo estructural. A nivel medioambiental, estas instalaciones suponen un peligro constante debido a los malos olores, la proliferación de insectos y el riesgo de desbordamientos que pueden contaminar gravemente los suelos y acuíferos subterráneos.

A nivel económico, el impacto es igual de severo. Para una entamadora media, externalizar y gestionar estos vertidos supone un gasto que ronda los 20.000 € anuales. A esto se le suma un grave «coste de oportunidad»: el colapso de las balsas y la imposibilidad de obtener permisos para construir nuevas instalaciones frena en seco la capacidad productiva de la planta y expone a la industria a severas multas y paralizaciones.

La respuesta: De residuo a recurso con Athenea Solutions

Afortunadamente, el paradigma del sector está evolucionando desde la mera «gestión de residuos» hacia una «economía circular aplicada». Es aquí donde la tecnología industrial de Athenea Solutions marca un antes y un después en las plantas de aderezo.

 

Mediante el uso de columnas de resinas poliméricas adsorbentes, nuestro sistema actúa directamente sobre el efluente, logrando eliminar hasta un 90% de los compuestos fenólicos y la materia orgánica causantes del característico color oscuro de la salmuera. ¿Cuál es el impacto directo de esta tecnología? Más del 70% del volumen de la salmuera es purificado y recirculado inmediatamente a los procesos de fermentación o envasado. Al dejar de desechar la salmuera, la planta reduce de forma drástica su huella hídrica, minimiza la compra de sal nueva y prácticamente elimina su dependencia de las balsas de evaporación.

El compromiso de Athenea Solutions con la economía circular transforma radicalmente tu relación con el entorno. Al lograr que la salmuera deje de ser un residuo para convertirse en un recurso reutilizable, reduces drásticamente la huella hídrica de tu planta y la dependencia operativa de las problemáticas balsas de evaporación.

Sostenibilidad integral y cumplimiento normativo
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